Por Daniela Martínez Jiménez.
SALUD MENTAL Y CONFINAMIENTO.
Salud mental en tiempos de pandemia, es desde mi punto de vista, un poco más complicado de lo que parece. Desde la aparición del coronavirus, nuestras vidas cambiaron; algunas más que otras, y cada una de diferente manera, pero, a fin de cuentas, en un terreno desconocido para todos.
El confinamiento, es una situación inusual y única para todos; y como dicen muchos expertos, nadie sabe cómo trabajar con ella. Estamos acostumbrados a seguir una rutina, a tener lugares a donde ir, fechas límite, compromisos, libertad e independencia, convivencia con determinadas personas; y en este momento hay una amenaza que no podemos controlar y que nos deja en un estado de ambigüedad. La única cosa segura que tenemos es “hay un virus y debes quedarte en tu casa”; pero como seres humanos, eso no nos basta.
Queremos saber que pasará, como será después, cuándo podremos salir a ver a la familia y a los amigos, si tendremos regreso presencial a clases, si en el trabajo podremos seguir conviviendo de la misma forma, si podemos ir al cine, a restaurantes, al parque a pasear. Esto, aunque se escuche caótico, nadie lo sabe, y es normal que nos cause muchas preguntas más, inquietudes e incomodidad.
MODERNIDAD LÍQUIDA.
Zygmunt Bauman en su libro Modernidad Líquida (2003) nos comparte que después de la Revolución Industrial, la sociedad se inclinó a la búsqueda de una libertad e independencia, por encima de la satisfacción y bienestar que anteriormente era primordial. Dentro de esta independización, hay una separación de la sociedad en la que vivimos, generando una despreocupación, un resguardo, y hasta cierto punto apatía por lo que pasa en nuestro alrededor.
El punto que me llama la atención aquí, es que uno pensaría que por estar enfocado más en ti mismo y menos en la sociedad, te conocerías más; pero Bauman recalca que al no recibir algo más o mayor que la satisfacción de las necesidades básicas, nos volcamos al consumo desesperado y así, evitamos vernos a nosotros mismos. Esto para mí es importante recalcarlo, porque aun cuando el contacto con los otros es limitado, algunos seguimos sin pensarnos ni conocernos, porque no estamos acostumbrados a voltearnos a ver, a reconocer, y a trabajar esas cosas incómodas y dolorosas que todos tenemos en nuestro interior.
Entonces, imagínate la cuarentena como una caja de Pandora, te confinaron en tu casa para salvarte, pero dentro tuyo están todas estas cosas que por mucho tiempo se ignoraron y que cada vez son más difíciles de ignorar.
ANSIEDAD Y CONFINAMIENTO.
Tanto el confinamiento, la ambivalencia de una “nueva normalidad”, como el convivir con uno mismo de manera obligatoria, nos genera, entre otras cosas, ansiedad. Ahora, el término ansiedad cada vez es más normalizado y utilizado como parte del lenguaje diario, y casi siempre confundido. Es la respuesta de nuestro organismo más primitivo para salvarnos de un miedo irracional. Estas reacciones nos permiten estar a salvo desde las épocas primitivas, cuando evitábamos que nos cazaran los depredadores. Pero, como hemos ido evolucionando, estos miedos son cada vez más complejos.
Cada teórico tiene su definición de ansiedad; unos pueden explicarla como energía “volando”, otros la explican como una reacción de la amígdala, y otros más como un estado emocional negativo. Pero algo que tienen en común, es que genera un malestar en la persona que lo vive.
Retomando lo anteriormente dicho; el confinamiento es una situación nueva para todos y no tenemos respuesta de casi nada, lo que genera que nos encontremos en un estado de ambivalencia.
Además del desorden por COVID, tenemos nuestro propio desorden, al que tampoco estamos acostumbrados porque siempre lo evitamos con actividades exteriores; era de esperarse que el porcentaje de ansiedad haya aumentado de sobremanera.
5 TÉCNICAS PARA EL MANEJO DE LA ANSIEDAD.
Estoy segura que nada nunca va a sustituir a la terapia psicológica, pero también sé que tristemente, no está al alcance de todos, y menos en tiempos de pandemia. Por eso, quiero dar algunas técnicas o actividades para disminuir la ansiedad:
- Centrar atención: en el momento en que te sientas abrumado y te falta el aire, concéntrate en tu exterior y busca 5 cosas color azul y dilas en voz alta; después 5 cosas color verde, 5 cosas rojas y así sucesivamente hasta que te sientas más calmado.
- Auto instrucciones: Elige 3 oraciones que creas que te puedan ayudar en el momento en el que te sientas angustiado; apréndetelas y repítelas para ti mismo cuando sea necesario. La misma acción de acordarte de las frases te ayudará.
- Baño consciente: Antes de meterte a bañar debes tener en cuenta cómo te sientes, si estás triste, enojado, etc. Al momento de meterte a bañar, debes pensar que el agua, en el momento en el que cae en tu cuerpo, se llevará junto con la suciedad, los pensamientos negativos, se lleva la pesadez; si tienes muchas cosas en la cabeza, cuando te laves el cabello, “lava” las ideas; si te pesan los brazos, cuando los enjabones, lávalos para que ya no te pesen.
- Respiración: Al momento que empiece el malestar, intenta inhalar 5 segundos seguidos, mantener 5 segundos y sacar el aire en otros 5 segundos.
- Escupir escribiendo: Cuando sientas que cargas con muchas cosas, escribe todo lo que sientes, aun cuando creas que no tiene sentido. Ayudará a disminuir el malestar dentro tuyo.
Algo verdadero es que la realidad no va a ser la que conocíamos, pero el ser humano tiene una capacidad maravillosa conocida como resiliencia, que es esta habilidad de anteponernos a las situaciones dolorosas o complicadas; se desarrolla con las herramientas de cada uno y nos ayuda a continuar.
Así que tendremos que ser cada vez más conscientes de nuestras propias herramientas para reforzar las estrategias que nos pueden ayudar a salir adelante.
