Por Sol Corral.
Tras lo que para mí han sido 120 días de confinamiento, decidí hacer una lista de aprendizajes, aquí te los comparto:
- Que nada es permanente, que la vida es cambiante y nos sorprende.
- Que si toda la vida has soñado hacer algo, no debes esperar a mañana para hacerlo.
- Que el mundo es muy grande y sin embargo, estamos conectados todos.
- Que a veces, alejarse es la mayor muestra de amor hacia alguien que amas.
- Que no importa cuantos rompecabezas hayas armado, el siguiente siempre será un desafío.
- Que las cenas con amigos son maravillosas, pero que no las cambiaría por una cena en familia.
- Que las duchas de agua caliente pueden ser un alivio después de un día pesado.
- Que no importa cuánto creas conocer a tus hijos o a tus padres, siempre puedes saber algo más de ellos.
- Que puedes sentirte libre aun estando encerrado, porque puedes vestirte y peinarte como quieras o andar en chanclas todo el día.
- Que no importa cuánto ordenes la casa, siempre quedará un armario con ropa por ordenar o un buró con papeles que tirar.
- Que se puede sentir mucha frustración por no saber qué va a pasar y aun así tener fe de que todo estará bien.
- Que siempre hay algo por lo que agradecer al final del día.
- Que si estas con las personas correctas, los días no pesan tanto.
- Que no importa cuánto sepas, siempre hay algo nuevo que aprender.
- Que no necesitas ser un chef para hacer los mejores platillos.
- A conocerme y abrazar mis errores, porque sólo en los momentos de soledad es que nos conocemos y escuchamos realmente.
- Que no importa que todos hablemos idiomas diferentes, al final, nos preocupan las mismas cosas.
- Que los abrazos y besos nunca serán suficientes.
- Que una taza de café en silencio puede reiniciar el día.
- Que a veces, llorar también sirve para volver a tomar aire y seguir adelante.
- Que la tecnología nos separaba cuando estabamos juntos, pero también nos une ahora que no podemos vernos en persona.
- Que la estabilidad económica es importante para todos pero nunca estará por encima de la salud.
- Que tener un trabajo es una bendición y que si lo tenemos, tenemos una razón más para dar gracias.
- Que sentirte inseguro, ansioso o con miedo es normal y no te hace débil, te hace humano.
- Que las mejores reflexiones se dan mientras se lavan los platos y que no importa cuantos platos laves, siempre habrá uno nuevo que lavar.
